PRIMER PUENTE DE BAMBÚ DEL PERÚ
«Más que una obra, este puente conecta comunidades, facilita una movilidad más segura y contribuye al desarrollo sostenible del territorio.»
Descripción del Proyecto
Ubicado en el distrito de Sivia, región Ayacucho, el proyecto se emplaza en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), un territorio donde la geografía y la limitada infraestructura dificultan la conectividad entre comunidades. Más que resolver el paso sobre un cauce estacional, el encargo buscó proponer un nuevo modelo de infraestructura de puente peatonal utilizando materiales locales y adaptado a las condiciones climáticas del lugar con radiaciones solares y lluvias intensas.
El puente fue concebido para cubrir una luz de 14 metros mediante una estructura principal desarrollada con Guadua angustifolia, especie de bambú reconocida internacionalmente por sus elevadas propiedades físico-mecánicas y su buen comportamiento estructural. Además, la propuesta aprovecha sus servicios ambientales y alta capacidad de renovación para reducir el impacto ambiental de la construcción.
Diseño del puente
La estructura principal se conforma a partir de dos cerchas longitudinales que sostienen un tablero de madera destinado al tránsito peatonal. Sobre ellas se dispone una secuencia de elementos diagonales y verticales que rigidizan el conjunto y permanecen completamente visibles en el interior, permitiendo que la propia estructura defina la expresión arquitectónica del proyecto.
La cubierta, absolutamente necesaria para proteger la estructura frente a las intemperies, prolongar su vida útil y reducir las necesidades de mantenimiento, combina teja asfáltica y calamina de PVC. Al Interior, una capa de caña chancada ofrece aislamiento y tratamiento cálido del ambiente. A través de aberturas longitudinales dispuestas en sus laterales, el puente permite el ingreso de iluminación y ventilación natural, manteniendo una relación constante entre el usuario y el paisaje durante el recorrido.
La experiencia espacial se construye desde la propia estructura. Las cerchas inclinadas de bambú envuelven el peatón y revelan el comportamiento del sistema estructural, convirtiendo el acto de cruzar el puente en una experiencia arquitectónica que hace visible la lógica constructiva del material.
Más que una infraestructura de conexión, el primer puente peatonal de bambú del Perú demuestra la viabilidad de este material estructural para obras de infraestructura pública, planteando una alternativa replicable para futuras intervenciones en contextos rurales, integrando innovación, recursos locales y soluciones adaptadas a las condiciones del territorio.
























